18 de abril de 2014

Soga



Sabes que tenemos tiempo por delante
y es por ello que lo desperdiciamos
cometiendo actos insurgentes.

Las bestias nos rodean con sus esputos
y tu gimes latitudes de placeres
sin rotura de venas;
cuelgas mi alter ego en el odio de ayer
y las arterias del hijo pródigo
laten con mayor fuerza.

Cometimos errores sabiendo
que no saldríamos vivos
de este apenado escenario
con detestables actores de barro,
figurantes carentes de sobriedad
a fuerza de buscar verdades
entre tantísimas falsedades usuales.

Sabes que tenemos todo el tiempo
que nos conceda el alimento interior…,
tanto tiempo que ahora hemos decidido
enredarnos con la soga harapienta
de los adyacentes condenados.



Morir -a secas- Querer



Querer del verbo expandir
nuestro ego a través de los demás.

Querer por motivos de supervivencia
sin miedo al “de qué manera morirán los días
que no pude dejar de ser yo mismo”.
Querer a medias por motivos de evasión
o simplemente a causa de una aprensión atroz.
Querer sin pedir nada a cambio
a no ser respeto, palabras bien sonantes
y pura subordinación.

Querer cual bohemio encolerizado que asesina
con su precaria voz de taberna insolidaria
a dos o tres amantes sin papeles
que les permita la residencia amatoria.

Querer del verbo morir -a secas-
ya que todo expira por falta de euforia.


12 de abril de 2014

3 Minutos



Suavízate en versos, estropajos
y calcetines de pares sueltos -o perdidos-;
cómprate un sudario de alarmas
o una medianoche sin sentido.
Colapsa el colapso interior
y excita al enemigo con tus dotes
de deslumbrante perdedor.

Suavízate con estimulantes legales,
combate tu insomnio con rostros de mujeres
alcoholizadas por la fama de Hollywood
o por la musculatura viciada
de un algún hijo de Sam.

Arrepiéntete de todos los hechos futuros
a 3 minutos de abandonar tu cuerpo
compuesto por orugas y vértices
en ese camposanto donde la eternidad
es moneda de cambio hacia el más allá.

 

10 de abril de 2014

Lamerse las heridas



El crepúsculo es cera irritante
y el amanecer sólo una calavera lustrosa.

Poco antes de la total derrota
nos lamimos las heridas
ante el espejo social;
como gatos aterciopelados
o huesos carcomidos
por el hambre,
supusimos que el mañana
sería lo que es ahora
pero con menos ruido
y más esperanzas.

El mañana es un fuego intenso
que colapsa nuestras perspectivas.

 

8 de abril de 2014

Barrotes e Infamias



Pudiera ser una nueva resolución
de un sábado negro
con fisuras de consentimientos
partidos en dos.

Pero la imaginación
casi nunca entiende de homenajes
ni de rutinas basadas en el aire
que no se puede tocar –o retocar-.

Pudiera ser una latitud de demencias
colapsadas por la realidad de un mañana
que nada tiene que ver con la guerra
de unos sentidos venidos a menos
a causa del deterioro interior.

Pero la imaginación, esa que late y suda,
no entiende de ideas aniquiladas por la razón,
no comprende por qué el grito avanza silencioso
cuando la rebeldía rompe barrotes e infamias.