
Camina
el cambio
pero enseguida
se detiene cual latido
marginado
por las miradas de los sádicos.
Imaginaste
un final y ahora es el inicio
de todo
lo que jamás pudiste consentir;
lejos
se encuentra el hogar que no te cede
el
destino que tampoco fue benévolo contigo
hace
al menos un par de décadas
y dos
o tres sin sentidos.
Camina
el cambio
y las
alacenas se colman de deseos
que
nada tienen que ver con lo que tú deseas.
Imaginaste
un principio cuando la juventud
era una
aventura que jamás llegaría a su fin;
muchos
ya han fallecido a causa de una convulsión
o a
consecuencia de una fatiga vinculada
con el
rumor de un seco e irritado suicidio.
Occidente
tiembla dos veces por semana
aunque
ahora tu pasos te alejan
del
principio donde pernoctan
todas
las cosas con peso exacto
pero
sin contenido concreto.
